domingo, 22 de febrero de 2015

Mi viaje:


 
De las bodegas salí y fui embotellado. De la botella a la copa y de ahí al cuerpo de Sergio. Él me toma como algo necesario pero no sabe que soy veneno. Él me necesita y  me espera con ansiedad. Cuando me toma se siente mejor, yo en su boca me dirijo a destruir todo su cuerpo, voy bajando hasta instalarme en su hígado; al que voy machacando, pero... ¡sorpresa! ya está muy destruido; otros antes que yo han hecho mi mismo trabajo. Sergio no se da cuenta, pero puedo hasta quitarle la vida.

MªJosé López

5 comentarios:

  1. Efectivamente el alcohol puede acabar con lo mas valioso del ser humano "la vida "

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  2. Me gustaria comentar este microrrelato ya que me gusta como cuenta la destruccion del cuerpo por el alcohol, desde el punto de vista del mismo alcohol, nos lo venden como algo malo y aun asi lo compramos y lo consumimos, y hasta que no vemos peligrar nuestra salud no nos damos cuenta de esto

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